Cúrcuma Longa

La exposición constante a contaminantes ambientales que existe en la actualidad en cualquier gran ciudad así como el uso abundante de fármacos y una alimentación repleta de productos procesados, está estrechamente relacionada con el desarrollo de diversas enfermedades crónicas muy frecuentes en el mundo occidental: enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y síndrome metabólico, entre otras (1) . Esto se debe a que la exposición a esos tóxicos produce un incremento del estrés oxidativo celular con una consecuencia inevitable: la respuesta inflamatoria generada, en gran parte, por la activación del NF-kB (factor nuclear potenciador de las cadenas ligeras kappa de las células B activadas), un complejo proteico que controla el proceso de transcripción del ADN (2).
Diversos estudios han demostrado que la nutrición tiene un papel importante en la activación de este NF-kB. Las dietas con un elevado contenido en grasas proinflamatorias –como el ácido linolénico, un ácido graso poliinsaturado proveniente sobre todo de aceites vegetales; y los ácidos grasos trans presentes en muchos productos procesados, como la bollería industrial-, azúcar procesado y harinas refinadas, acentúan la problemática de los factores mencionados previamente, mientras que aquellas dietas ricas en alimentos que presenten compuestos bioactivos y antiinflamatorios –como los ácidos grasos omega 3 presentes en el pescado azul y las nueces, por ejemplo; y los polifenoles presentes en muchas frutas, vegetales y raíces-, van a proporcionar mecanismos para luchar contra esa tendencia inflamatoria que tiene el organismo frente a agentes externos que alteran la homeostasis metabólica del cuerpo.

Figure. NF-kB is a central regulator in stress response. The NF-kB signaling pathway can be activated by numerous simuli as listed in the blue boxes. In response to these different simuli NF-kB transcriptionally regulates hundreds of genes, the generalized categories of which are listed in the red circles (3)
En la figura se pueden observar los diferentes factores que activan el NF-kB con su posterior respuesta inflamatoria: virus, bacterias, estrés oxidativo, estrés físico, etc. (3).
Se ha visto que la cúrcuma (con casi 4.000 referencias en la base de datos de pubmed), una raíz originaria de la India y obtenida de la planta Cúrcuma Longa es eficiente a la hora de inhibir la activación del NF-kB debido a compuestos bioactivos que contiene como la curcumina, entre muchos otros (4).
La curcumina, un polifenol presente en la cúrcuma con numerosos efectos farmacológicos (con eficacia equivalente a muchos antiinflamatorios como el Ibuprofeno y sin los efectos adversos que éste presenta) (5) que ha demostrado tener una gran eficiencia a la hora de luchar contra cualquier enfermedad que tenga como base una inflamación crónica de bajo grado, desde hipo/hipertiroidismo, diabetes y colitis ulcerosa hasta enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer (6).
Además, el estrés –tan presente en la sociedad actualmente- es también causante de la aparición de inflamación en el organismo (generando problemas graves como la permeabilidad intestinal) por lo que el consumo de cúrcuma podría también resultar beneficioso (7).
Vistas todas estas propiedades, os propongo dos recetas deliciosas que van a ir genial para combatir los días fríos: crema de calabaza con cúrcuma y tomatito seco (receta 1) y crema de lenteja roja con cúrcuma (receta 2)
Referencias:
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Hoffman, J. B., Petriello, M. C., & Hennig, B. (2017). Impact of nutrition on pollutant toxicity: an update with new insights into epigenetic regulation. Reviews on Environmental Health, 450, 1–8. http://doi.org/10.1515/reveh-2016-0041
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Kuehn BM. Environmental pollutants tied to atherosclerosis. J Am Med Assoc 2011;306(19):2081.
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(1) Tilstra, J. S., Clauson, C. L., Niedernhofer, L. J., & Robbins, P. D. (2011). NF-κB in Aging and Disease. Aging and Disease, 2(6), 449–65. Retrieved from http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=3295063&tool=pmcentrez&rendertype=abstract
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Aggarwal, B.B. et al., 2013. Curcumin-free turmeric exhibits anti-inflammatory and anticancer activities: Identification of novel components of turmeric. Molecular nutrition & food research, 57(9), pp.1529–42. Available at: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23847105 [Accessed January 22, 2017].
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Kuptniratsaikul, V., Dajpratham, P., Taechaarpornkul, W., Buntragulpoontawee, M., Lukkanapichonchut, P., Chootip, C., Laongpech, S. (2014). Efficacy and safety of Curcuma domestica extracts compared with ibuprofen in patients with knee osteoarthritis: A multicenter study. Clinical Interventions in Aging, 9, 451–458. http://doi.org/10.2147/CIA.S58535
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(1) B. Mythri, R., & M. Srinivas Bharath, M. (2012). Curcumin: A Potential Neuroprotective Agent in Parkinson’s Disease. Current Pharmaceutical Design, 18(1), 91–99. http://doi.org/10.2174/138161212798918995
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(1) Drago, S., El Asmar, R., Di Pierro, M., Grazia Clemente, M., Tripathi, A., Sapone, A., … Fasano, A. (2006). Gliadin, zonulin and gut permeability: Effects on celiac and non-celiac intestinal mucosa and intestinal cell lines. Scandinavian Journal of Gastroenterology, 41(4), 408–19. http://doi.org/10.1080/00365520500235334


